domingo 29 de marzo de 2009

Curiosidad

En una de esas vueltas que da la vida, me topé con un chico (por aquel entonces era sólo un chaval) que tenía una tremenda curiosidad. Quería saber el por qué de todo lo que le rodeaba y cómo funcionaban las cosas, se leía absolutamente todos los manuales de instrucciones que llegaban a sus manos, y si no se quedaba contento con eso, abría los aparatos para verlos por dentro.

Cada vez que tenía una duda, buscaba el método de resolverla, se pasó la niñez preguntando "por qué", "qué es" y "cómo funciona", hasta que un día sus padres se cansaron de él.

Cuando creció estudió todo lo que pudo y pasó gran parte del tiempo invirtiendo dinero en resolver las dudas que le surgían (tenía la suerte de que su familia fuera una de las más ricas del país).

Al final, las únicas dudas que le quedaron eran las que la ciencia no es capaz de responder, y cómo tenía tanta curiosidad por saber qué hay después de la muerte, no se le ocurrió mejor cosa que meter el cañón de una pistola en su boca y apretar el gatillo.

9 sweet thoughts:

Scarlett dijo...

Escrito hace unas 3 semanas en clase de Psicología, algo que dijo el profesor me dio pie para escribir esto

Mario dijo...

Wao

ximet dijo...

La curiosidad mató al gato...

Nebulina dijo...

Gu a u!
:*

Vitote dijo...

Por lo menos fué fiel al método científico...(He notado cierto regusto a García Márquez o son imaginaciones mías, estoy de resaca, no me hagas mucho caso, o también)

A cuidarse

yoossie dijo...

Un poco bruta...pero ha estado bien.

rosquilleta dijo...

genial.
Algo así como, si quieres saber sobre algo,averigualo tu mismo.

el problema de la muerte es que ya no puedes aprender nada más, y siempre quedan cosas por aprender, por hacer, por vivir,...

Un cálido abrazo

Natalia O.O. dijo...

Buena historia para reflexionar, Itzi. A veces el querer saber todo sobre todo nos lleva a un estado de locura. Como siempre digo, los extremos no son buenos.

P.D.= Es curioso que algo tan profundo haya salido de "¿me he explicado bien en esto?"... xD. No, ahora en serio, hay que reconocer que quitando desvaríos y ciertas muletillas que cansan... el hombre, a veces, dice cosas que hacen pensar.

Alice Springs dijo...

Me ha gustado mucho, es una gran historia... Aunque me he quedado con ganas de más, ¡sigue escribiendo!
Besicos de limón