El otro día (la otra noche) estábamos una amiga y yo en nuestro antro de siempre, cogiendo los bolsos para irnos a dormir cuando se nos acercó un chico (muy majo, por cierto) pidiendo permiso para hacernos una pregunta.
No dudamos en contestar que sí. Aceptamos preguntas, otra cosa es que vayamos a responderlas (así, a primeras nunca sabes con qué te van a salir)
¿Qué te hace feliz?
Mi amiga contestó bastante rápido. A mi me costó lo mío, y aun así nadie (ni yo misma) se quedó convencido con la respuesta.
Contestar Markel, mi sobrino, jugar con él, habría sido la salida fácil, pero en ese momento pensé que debía haber alguna otra cosa que me hiciera más feliz que mi niño.
Esto me lleva a pensar qué narices tenía yo que me hiciera feliz hace 3 años. Tiene que haber algo. Sí, vale, amigas, familia, comodidades... pero eso lo tiene mucha gente, y no todos ellos son felices. Tampoco digo que yo fuera feliz, ni siquiera hoy en día, cuando sólo en determinados momentos siento que mi sonrisa es de verdad y no una costumbre o una forma de decir "estoy bien, déjame en paz"
Hoy me han dicho que me he vuelto sosa
Yo creo que me han estropeado
3 sweet thought(s):
¿Felicidad? No existe tal cosa. Uno puede estar a gusto consigo mismo a ratos, más o menos largos. Y tener momentos, más o menos cortos, de subidón.
Pero la felicidad no existe. Y menos mal, porque menudo coñazo.
yo no es por dar la contraria a kutxi, pero si creo que existe la felicidad.
pero el problema es que la gente la busca en sitios que no debe...
O simplemente no tiene los patrones para buscarla.
Un cálido abrazo
y el café?
Publicar un comentario en la entrada