lunes 31 de agosto de 2009

Blanco nuclear

Mi piel es de un color blanco tirando a leche. Nunca me he puesto morena. Nunca.
La vez que más color he cogido fue un año que pasé un mes entero en Zumaia, vale que no deja de ser el País Vasco y que sea verano no significa que no vaya a llover o estar nublado.

Sin embargo, por mucho color que cogiera, no estaba morena, no lo que la gente llama estar morena, yo seguía blanca.

No entiendo esa obsesión que parece tener todo el mundo por ponerse moreno. Solariums, idas y venidas a la playa, la piscina, la terraza... ¿para qué? ¿para que llegue el 1 de septiembre y en el trabajo vean que has estado de vacaciones? menuda gilipollez

Reconozco que una piel muy blanca a veces puede dar mal rollo, es lo que yo llamo blanco-enfermo (o blanco-no vivo), pero también hay morenos que no los querría ni para mi peor enemigo. Desde el moreno-naranja-artificial de autobronceador (semejante porquería de producto), a ese moreno churruscado de Valentino. Horroroso.

Pero sobre todo no entiendo que por tener las piernas blancas y llevar pantalón corto, o pirata, o falda, cualquier tontolnabo hijo de vecino se crea con derecho a decirte la tontería de turno.

Después de 23 años siendo blanca y teniendo que tener mucho cuidado con el sol (aprendí a malas, en una excursión con el colegio en la que me achicharré entera), he oído de todo. Desde "¿Quién te ha robado el sol?" a volver de vacaciones en el Mediterráneo y preguntarme si me he pasado la semana a la sombra (padres...).

Soy blanca y lo tengo asumido, el problema lo tienen los demás, que quieren ser algo que no son. Y punto.

lunes 24 de agosto de 2009

8-bit trip

Mientras me decido a ponerme a escribir de una maldita vez y dejar de hacer el vago, os dejo con este vídeo que he visto en Microsiervos y me ha parecido muy curioso

Copy-pasteo descarado de Microsiervos:
8-bit trip, juegos retro en stop motion con Lego

Absolutamente impresionante este vídeo creado con la técnica stop motion con piezas de Lego y su correspondiente musiquilla ratonera que homenajea a los juegos de los tiempos de los 8 bits con los que muchos hicimos nuestros primeros pinitos con esto de los ordenadores

A Tomas Redigh «sólo» le llevó unas 1.500 horas de trabajo; la música es de Daniel Larsson. Sin duda a la altura del mítico Hey Hey 16K.




Os prometo que pronto publicaré algo decente, ya tengo una idea formada en la cabeza, pero me da una pereza...

lunes 3 de agosto de 2009

Miss Cellophane

Soy invisible. Sí, como lo lees. Invisible.

Hace tiempo sólo era una tonta teoría con la que hacíamos gracias, pero hace poco me he dado cuenta de que no es sólo una teoría: es una realidad.
Al ser un don que he descubierto hace poco, aún no sé controlarlo y, por lo tanto, no puedo usarlo cuando quiero, solamente aparece cuando le da la gana.

Es una situación complicada, quiero decir, imagínate que estás hablando con tus amigos y de repente PUF! desapareces.
Lo realmente curioso es que los amigos, la gente con la que más tiempo pasas, siguen viéndote, pero para los demás no eres ni siquiera un borrón, donde estás tú ellos sólo ven lo que está detrás tuyo, te has vuelto transparente, como si fueras Sue Storm

Y se dan situaciones de lo más curiosas y, sobre todo, incómodas.
Me explico: Sujeto A está en un bar tomándose una cerveza con Sujeto B y hablando tranquilamente sin saber que su escudo de invisibilidad ha decidido activarse. Aparece en escena Sujeto C, habla a Sujeto B dando la espalda e ignorando completamente a Sujeto A, quien al principio no entiende qué pasa pero luego se da cuenta de que es culpa de su don. Sujeto B aparta a Sujeto C, es entonces cuando Sujeto A se vuelve visible para Sujeto C. O bien Sujeto A le da unos toquecitos en la espalda a Sujeto C para captar su atención. Sujeto C no entiende por qué Sujeto B le ha apartado ni de dónde ha salido Sujeto A.
En el mejor de los casos Sujeto C se disculpa; en el peor, inicia una absurda discusión: Sujeto C, lejos de intentar disculparse o whatever, pide explicaciones a Sujetos A y B por su repentina irritabilidad.

- ¿Te molesta que te dé la espalda?
- Obvio que sí
- Tampoco es que haya estado tanto rato dándote la espalda, ¿cuánto tiempo he estado?
- El suficiente para que me moleste, estaba hablando con mi amiga y te has puesto en medio
Bla, bla, bla, discusión ¡Anda y que te den!

¿De verdad cuesta tanto entender que si dos personas están hablando, moleste que aparezca una tercera y no sólo interrumpa la conversación, sino que ignore a una de ellas? ¿Es sólo un problema que tienen algunos chicos o también lo hacen las chicas?

¿Qué coño le pasa a la gente? ¿Dónde está el mínimo respeto por los demás?

Si sólo hubiera pasado una vez... pero tantas...