Cling, cling, cling. El casquillo de la bala rebotando en el suelo de cerámica, el olor a pólvora, la mano rígida sosteniendo el arma, el corazón latiendo despacio, calmado. Bum, bum, bum. Un silbido en los oídos, los ojos fijos en la pared ensangrentada, rojas gotas de vida. Los labios torciéndose en una oscura sonrisa, una fría ráfaga de viento meciendo el largo y sedoso pelo. El último suspiro de quien, de no haber sido ella más rápida, le habría asestado una premeditada y calculada puñalada en el pecho... y la tranquilizadora sensación de que la pesadilla ha llegado a su fin.
- Púdrete en el infierno, maldito cabrón hijo de perra.
- Púdrete en el infierno, maldito cabrón hijo de perra.
11/XII/2009
6 sweet thought(s):
Estoy viendo la foto de la escena del crimen
muy bien!! eso, por no callarte en la biblioteca!!
y por cierto... me encanta esa canción (Clubbed to Death).
Gracias!
Ximet: y a que mola :-P
Rosquilleta: a mi también me encanta, tenía miedo de ponerla por si asociabais el texto con Matrix, pero como no encontré ninguna otra... ^.^
Normalmente no sé de qué va la vaina en tus entradas, pero te juro que las leo por el puro placer de leerlas. Escribes bien. Quede aquí como constancia de mi particular cucu, a mi paso.
Un saludo.
relato de enero?
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