viernes, 26 de febrero de 2010

Se me come la habitación

Llevaba tiempo quejándome de que me faltan armarios y que ya está bien de que todas las sábanas de la casa tengan que estar en mis armarios. El otro día, en un ataque de locura, se me ocurrió abrir el armario que nunca se abre.

Inciso para explicar esto último: era el armario de mi hermana, lleno de ropa vieja de mi hermana y otras cosas, que nunca se abría porque justo delante tenía la banqueta con mi torre de apuntes de la uni y para mover eso hace falta mucha fuerza (y no sólo física si no fuerza mental y de voluntad).

Pues ahí me tenéis, diciéndome a mi misma que toda esa ropa no se la va a poner nadie (aunque para carnavales viene de perlas) y que mejor si desaparece de ahí. Dicho y hecho, cogí toda la ropa de una vez y la puse encima de las camas. Vale ¿y ahora qué? pues ahora a deshacerme de ella. La mitad ya está en bolsas, pero la otra mitad o nos da pena (vestidos de boda y otras cosas) o no sabemos qué hacer con ello.
Así que de mientras yo voy cambiando mi ropa de sitio (antes me daba miedo abrir mi armario y ahora por lo menos hay espacio entre percha y percha) y por fin tengo un sitio donde meter los bolsos (en mi familia las mujeres tenemos un problema muy grave con los bolsos y los zapatos) y no dejarlos desparramados por la habitación, porque llega un momento que tanto bolso y tanto trasto me empieza a agobiar.

El problema más gordo viene ahora: casi he terminado de meter mi ropa en su nuevo sitio, pero todo lo que saqué y no voy a volver a meter está desperdigado encima de las camas y no sé qué hacer con ello, sobre todo cuando llega la hora de acostarse. Y lo que es peor: ya no sé dónde poner los apuntes (donde estaban antes no me dejan abrir la puerta y en otro sitio me entorpecen el paso, se caen o los tiro), porque como no he terminado la carrera no puedo guardarlos aún. *Frustración*

Por lo menos veo que poco a poco la habitación va cogiendo otra forma y que ya no va a ser tan fácil (o tan excusable) desordenarla, lo cual significa al menos una temporada sin desesperar a mi madre cada vez que se asoma por la puerta.

3 comentarios:

JB dijo...

Yo tengo la mitad de mi armario ocupao con cosas que no son mías... alguna vez he intentado hacer algún amago de propuesta para reubicar lo que hay dentro, pero no he tenido éxito... ahora ya lo dejo por imposible, total, pa'l tiempo que me queda en casa... (seguro que cuando me vaya aprovechan y me ocupan también la otra mitad del armario, como si lo viera... :P)

Lu dijo...

Yo ni siquiera tengo la ropa en mi armario... está en el de la habitación de mi padre. Y la ropa de mi tía está en el armario de mi habitación. Y los bolsos y los zapatos... un poco por todas partes, junto con los libros para clase y los cómics...

Mi casa es un inmenso vórtice de entropía...

Nebulina dijo...

Aiis que no aprendeis..por eso no coloco yo nunca xD
Un besazo!